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¿Qué supone implantar una cultura DevOps?

 

 

En los últimos tiempos DevOps se ha convertido en un concepto clave que permite a las empresas satisfacer las demandas de sus clientes con más agilidad, e implantar una cultura de colaboración e innovación dentro de la organización. Esto supone una reducción del time to market de hasta un 21%.

 

Pero ¿qué es exactamente DevOps?

Es una metodología de trabajo que satisface las demandas del mercado y que se encarga de optimizar el desarrollo, la implementación, la administración y el mantenimiento del software a escala con la colaboración e integración entre los desarrolladores de software y el resto de los profesionales TIC. Esto quiere decir que al agilizar el desarrollo del software, las operaciones se simplifican y las empresas pueden reaccionar más rápido a las demandas del mercado. Al mismo tiempo, la automatización permite alinear objetivos comerciales y procesos, logrando una recuperación mucho más rápida cuando se produce algún fallo en sus tecnologías.

 

Pero a pesar de las ventajas que ofrece esta metodología, DevOps sigue siendo algo desconocido para muchas empresas, por lo que se debe insistir en que no es una nueva herramienta, sino una nueva cultura que supone un gran cambio en los procesos y hábitos llevados a cabo anteriormente en la organización. Es decir, que para la implementación DevOps se deben tener bien definidos los propósitos y tener en cuenta los siguientes puntos:

 

  1. La ruptura con los hábitos culturales de la organización

Muchas veces ocurre que cuando una empresa quiere adoptar un nuevo enfoque, los empleados se resisten al cambio, por lo que una buena gestión necesita de la implicación de los directivos de mayor rango. DevOps no es solo trabajo en equipo, sino que es una filosofía de colaboración con el objetivo de producir buenas prácticas operativas. Por lo que los directivos deben ayudar a los empleados a abrirse al cambio y a una implementación exitosa, llevando a cabo un buen uso del liderazgo y aumentando la motivación de los empleados con resultados positivos, concretos y observables.

 

  1. La incorporación de procesos más eficientes

Para identificar las ineficiencias, se deben mapear los procesos y ver qué funciona y qué no, además de buscar las áreas a las que se dedican muchos recursos pero que no ofrecen un valor real al negocio. Tiene que haber comunicación entre departamentos para que no exista el riesgo de que estos piensen que DevOps no es su responsabilidad, ya que en esta cultura participan por igual los equipos de desarrollo del software y las otras partes interesadas. Todos tienen un objetivo en común, y este es la entrega más rápida en el mercado de un producto o servicio con mayor calidad.

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  1. El cuidado de DevOps

Con esta cultura las empresas pueden optimizar y automatizar las tareas, pero esto no quiere decir que DevOps sea una práctica correcta para todo el negocio. Lo primero que se debe hacer es aplicarlo en uno o dos departamentos y con el tiempo ir ampliando su alcance, ya que al ver resultados positivos, las empresas tienden a continuar sin ningún orden, y no debemos olvidar que cada departamento tiene sus propias necesidades. Antes de lanzarse hacia esta nueva cultura, se debe saber para qué nos lanzamos, y una vez lo hagamos, debemos estar siempre alerta a las necesidades del cliente en todo momento.

 

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Topics: TalentHackers, DevOps, software