Ciberseguridad

9 Tipos de Amenazas Informáticas que debes tener en cuenta

¿Sabías que solo el 14 % de las pequeñas empresas afirman tener la capacidad de poder hacer frente a los ataques y amenazas informáticas? Las vulnerabilidades de seguridad de la red evolucionan constantemente buscando formas nuevas e intuitivas de obtener acceso a la red de una empresa.

Estos ataques han aumentado de manera considerable, afectando a empresas y sistemas privados todos los días. Pueden ser desde amenazas internas hasta algunas más avanzadas que pueden causar un gran impacto negativo en cualquier negocio, a menos que un equipo de seguridad esté listo para hacerles frente.

Tipos de Vulnerabilidades y Amenazas informáticas en la empresa

Conoce los tipos de vulnerabilidades y amenazas informáticas en la empresa. En Talent Hackers te contamos las consecuencias que tienen y cómo puedes evitarlas para proteger tu equipo.

¿Qué consecuencias puede tener un ataque para una empresa?

Reforzar la seguridad en la infraestructura informática de las empresas es esencial, puesto que las consecuencias que provoca un ataque son importantes. Pueden provocar la imposibilidad de acceder a la web del negocio, robo de información y archivos relevantes, suplantación de identidades o realizar pagos indebidos.

Estas tienen como resultado otras consecuencias económicas, como el coste de una reclamación legal, pérdida de beneficios habituales por no poder operar con normalidad o tener que reponer el importe económico defraudado. 

Amenazas de Malware

Las amenazas de Malware, también conocido como software malicioso, es un término que se refiere a cualquier código o programa malicioso que se infiltra en un equipo sin consentimiento y que tiene el objetivo de dañar un sistema o causar molestias en el funcionamiento. 

Es una de las principales amenazas que se pueden encontrar en la red y una de las más comunes entre las empresas. Existen distintos tipos de malware que se diferencian por su funcionamiento, pero todos ellos tienen el mismo fin.

Sea cual sea el tipo de malware, todos funcionan de la misma forma: el usuario descarga o instala sin consentimiento el malware. Esta acción se realiza involuntariamente, puede ser el clic en el enlace de un correo electrónico o la visita a una web maliciosa, entre muchos otros.

Adware y Spyware

El adware es un software no deseado que rastrea el historial de descargas del usuario para mostrar anuncios o banners no deseados en la pantalla para atraer a hacer clic sobre él. Este tipo suele acceder a los dispositivos a través de páginas infectadas o sitios de descarga poco fiables.

Por otro lado, el spyware tiene como objetivo espiar al usuario sin llamar la atención, es decir, no afecta al equipo. Sin embargo, recopila contraseñas, números de tarjetas y otro tipo de información del dispositivo para luego enviarla al atacante. Este suele propagarse a través de los correos de spam y tiene el objetivo de cometer algún fraude o robo de identidad.

Vulnerabilidades del sistema

La vulnerabilidad de un sistema informático es una falla o debilidad en un sistema o red que pone en riesgo la seguridad de la información. Este podría utilizarse para causar daño o permitir que un atacante manipule el sistema de alguna manera. 

Es importante no confundirlas con una amenaza, puesto que son diferentes. Una amenaza informática es una acción que aprovecha la vulnerabilidad del sistema para atentar contra la seguridad. Es decir, las vulnerabilidades son los fallos que aprovechan los atacantes.

Estas vulnerabilidades pueden existir debido a distintos factores, como fallos de diseño, interacciones imprevistas de diferentes programas de software, errores en la configuración o carencias de procedimientos, errores en sistemas de validación, entre otros. 

Vulnerabilidades producidas por usuarios

Las vulnerabilidades producidas por los usuarios están relacionadas con un uso incorrecto del sistema por parte de los usuarios. 

El error humano es una de las causas más habituales en los riesgos de ciberseguridad, puesto que cualquier usuario puede realizar una acción que pueda generar una vulnerabilidad que suponga una amenaza informática.

Las malas prácticas son las causantes de este tipo de amenaza. Por ejemplo, apertura de correos fraudulentos, engaños con falsa publicidad o hacer clic sobre URLs peligrosas.

Software de seguridad no autorizado

Los atacantes buscan empresas que tengan versiones vulnerables de software que pueden aprovechar de forma remota para instalar un malware. De hecho, las empresas y usuarios que no tienen un software sin licencia tienen un 33 % de mayor probabilidad de infectarse con un tipo de amenaza.

Por ello, es importante utilizar un software autorizado o con licencia válida y establecer algunos métodos que impidan o que permitan detectar la ejecución de un software no autorizado.

Phishing

Los ataques de phishing son una estafa muy común porque son fáciles de implementar y pueden evitar los métodos de detección. Este tipo de malware usa mensajes de correos electrónicos, mensajes de textos y páginas web que parecen oficiales o de confianza, como bancos o compañías móviles, para que el usuario comparta información personal.

Independientemente del medio empleado, estos ataques tienen las mismas características. El atacante envía una comunicación que tiene el objetivo de persuadir al usuario a que realice una acción, desde hacer clic en un enlace, descargar un archivo adjunto o hasta solicitar que complete un pago.

Rootkit

Este tipo de malware proporciona al atacante obtener acceso no autorizado a una aplicación o incluso a toda una red, sin el conocimiento ni consentimiento del propietario. Es muy difícil de detectar, puesto que está diseñado para permanecer oculto al usuario, para otro software del sistema y para el propio sistema operativo.

Existen distintos tipos de rootkits, pero todos ellos permiten a los hackers robar la información de los equipos sin ser detectados. También son utilizados para conseguir los datos personales para cometer un robo de identidad o fraude, pero también para espiar a empresas o cometer delitos financieros.

Gusanos informáticos

Desde la época de los primeros gusanos informáticos, como el gusano Morris en 1988, estos pequeños parásitos han estado infectando ordenadores y redes de todo el mundo. Pero, ¿qué son los gusanos informáticos y por qué debemos prestarles atención?

Los gusanos informáticos son parecidos a los parásitos reales porque tienen la característica de poder replicarse y “moverse” desde un dispositivo infectado a otros contactos del usuario a través de la red. Y posteriormente, a los contactos de esos contactos. 

Pueden hacerlo sin acción humana y esto es lo que los hace peligrosos y populares entre los piratas informáticos. Este tipo de malware puede provenir de archivos adjuntos en correos electrónicos, unidades USB infectadas o de sitios web.

Ataque DOS y DDOS

Estos ataques son los más utilizados para desestabilizar sistemas informáticos. Los recursos de la red, como los servidores, tienen un límite para la cantidad de solicitudes que pueden atender simultáneamente. En caso de superar este límite, el servidor comienza a  ralentizarse, bloquearse o desconectarse de la red.

El ataque DOS y DDOS son un tipo de malware que hace exactamente eso. La diferencia entre ambos es el número de IP´s que realizan el ataque.

Un ataque DOS, también conocido como ataque de denegación del servicio, genera una cantidad masiva de peticiones al servidor desde una misma dirección IP. Por otro lado, el ataque DDOS efectúa peticiones usando un gran número de IP´s u ordenadores.

Este último es más complicado de detectar, puesto que el número de peticiones proviene de diferentes IP´s y el administrador no puede bloquear de forma tan sencilla la IP que está ejecutando el ataque.

Cómo evitar estas amenazas de seguridad

Como ves, las empresas digitales se enfrentan a diario a numerosas amenazas informáticas. Cada día estos ataques son más sofisticados, por lo que es fundamental tomar medidas que eviten estas amenazas de seguridad. 

Tener programas de seguridad y actualizados

Los ataques buscan equipos obsoletos y las vulnerabilidades que tiene la empresa para poder hacerlos con éxito. 

Por ello, contar con las actualizaciones del sistema operativo y del software es esencial para mantener los equipos en la última versión. Esto incluye a los sistemas operativos y a los diferentes programas que utilice la empresa.

Contratar a un técnico de seguridad en redes y sistemas

Una de las alternativas más efectivas es contratar a un administrador de redes y sistemas informáticos, puesto que tienen la tarea de instalar, configurar y mantener la seguridad en la infraestructura de la empresa.

Entre sus funciones más conocidas está la de determinar las necesidades que tienen los sistemas de la empresa en la instalación de hardware y software de la red, realizar actualizaciones y reparaciones para que los sistemas funciones de manera adecuada, actualizar los permisos de la seguridad de la red y formar a los usuarios del uso correcto para evitar las vulnerabilidades de usuario.

Debido a esta necesidad de protegerse de los ataques y amenazas informáticas existe una gran demanda de los puestos de trabajo de técnicos de sistemas. Ahora ya conoces los tipos de vulnerabilidades y la importancia de protegerse de estas amenazas informáticas para evitar las consecuencias para tu empresa.

Somos el equipo de Talent Hackers. Compartimos información, tendencias, artículos y guías del mundo IT y de reclutamiento.

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